Los cristales de sal, al calentarse con la fuente de luz de las lámparas de sal, generan iones negativos que ayudan a neutralizar los iones positivos presentes en el ambiente. Estos iones positivos suelen transportar moho, bacterias y alérgenos en el aire. De manera similar a las plantas, las lámparas de sal contribuyen a mejorar la calidad del aire en los espacios interiores.
Los iones positivos son emitidos de forma continua por muchos aparatos electrónicos del hogar, como televisores, ordenadores y teléfonos móviles, y su exceso puede favorecer la aparición de estrés, alergias y trastornos del sueño. La lámpara de sal ayuda a contrarrestar estos efectos creando un ambiente más equilibrado y armonioso.
Tras su uso continuado, muchas personas afirman notar beneficios como:
- Mejora la calidad del sueño.
- Disminución de síntomas alérgicos.
- Sensación de mayor calma y bienestar emocional.
- Alivio de problemas respiratorios como asma o bronquitis.
- Reducción de dolores de cabeza.
- Alivio parcial de molestias reumáticas.
- Mejora de la circulación y bienestar vascular.
- Alivio de ciertos problemas cutáneos.
Desde Salinas del Alemán recomendamos mantener la lámpara encendida el mayor tiempo posible, especialmente en las estancias de uso habitual. Un uso prolongado permite que la lámpara alcance su temperatura óptima y pueda potenciar al máximo sus propiedades, favoreciendo un ambiente más limpio, relajante y saludable.



